Después de este fin de semana tan intenso, me queda un sabor agridulce. Voy a empezar por la parte agria…
💔 Me parte el alma ver cómo llegan a nuestra escuela dos profesionales tan maravillosos como José Luis Montiel y David Roldán, con tanto talento, sabiduría, trabajo, entrega y profesionalidad… y somos tan poquitos los que hemos podido aprovecharlo. No es una queja, es pena. Pena por lo que os habéis perdido. Pero no os preocupéis… estoy segura de que volverán.

🌟 Y ahora, la parte dulce… ¡Todo! Descubrir a grandes maestros que comparten tu forma de ver y entender la formación teatral. Volver a lo esencial: el cuerpo, el mimo, la pantomima, el arte de hacer visible lo invisible. Todo desde lo corporal. ¡¡Una maravilla!!.
Qué maravilloso es encontrarte con personas que hablan tu lenguaje y que tienen tu forma de ver la formación del actor y la actriz. Me ha transportado a mis inicios, a esa escuela donde me enseñaron que el mimo y la pantomima son el principio de todo. Desde ahí se construye el personaje. Y volver a vivirlo con los ojos que aprenden por primera vez… es reencontrarse con el arte de Thalía.




🎭 El trabajo con máscaras fue otro regalo. Un recorrido fascinante: – Máscara neutra, desde el silencio y la presencia. – Máscaras larvarias, esos seres que empiezan a descubrirse. – Máscaras de expresión, que nos transforman el cuerpo y la relación con el espacio. – Y las medias máscaras, donde aparece la voz… una voz que también nace del cuerpo.
🧠 Me quedo con la certeza de que lo estamos haciendo bien. Soy muy selectiva con los cursos que traemos a la escuela, y siempre lo hacemos siguiendo nuestra línea pedagógica. Para que nuestros alumnos —y también quienes se acercan por primera vez— descubran este mundo desde la verdad, el trabajo bien hecho y el respeto por esta profesión.
🙏 De corazón, José, David… gracias por este fin de semana. Ha sido un verdadero placer. Volveremos a vernos, seguro.

💫 Gracias también a Malena, Julia y Maitane, por ser tan valientes, como os dijo David. Leti, esto es lo que queremos enseñar en la escuela. Sigamos así.
✨ Y a vosotros, solo puedo deciros: Si alguna vez tenéis la ocasión de vivir algo así… no lo dudéis. Porque esto es donde empieza todo: el verdadero trabajo del actor. Desde el cuerpo, desde el respeto, desde el juego. Y desde ahí… todo lo demás cobra sentido.
Susana Latorre


