🎄 ORGULLOSA. Así empiezo este texto. Orgullosa y profundamente agradecida por este grupo de personas y personitas que han dado vida a Cuento de Navidad.
Este proyecto comenzó en verano —sí, en pleno calor pensando ya en la nieve— pero así es el teatro: siempre adelantado, siempre soñando. Queríamos crear una obra hecha por y para nuestros alumnos, donde vivieran el proceso completo como verdaderos profesionales: desde el casting, las primeras lecturas, la creación de personajes, hasta el montaje final.

Para quienes dicen “total, para una hora que dura la obra”… Esa hora contiene muchas otras: de estudio, de ensayo, de nervios, de cansancio, de agobios… pero también de risas, de amistad, de familia, de decisiones valientes. Muchos han antepuesto este proyecto a planes más típicos de su edad. Y eso, emociona.
Formamos un elenco de 18 personas, de los 8 a los 50 años. Desde el primer minuto, ya en el casting, se comportaron como profesionales: textos aprendidos, puntualidad, ropa negra…
Primera lectura y reparto de personajes: ni una queja, ni un “yo quería otro”. Solo un gran SÍ A TODO. Primer ensayo: ya venían con los textos memorizados. ¡Qué maravilla!

Y en los 13 días siguientes —sí, solo 13 días de ensayo— se entregaron con entusiasmo, asimilaron cada indicación, propusieron ideas, se apoyaron entre ellos y me lo pusieron muy fácil. GRACIAS.
Gracias también a nuestras profesoras, que han trabajado con ellos en clase y cuya mano se nota en cada escena. GRACIAS, CHICAS.
No quiero alargarme más. Solo repetirlo: Me siento profundamente agradecida y orgullosa por este regalo de Navidad que me han dado.
💫 ¡¡¡GRACIAS!!!


